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Ponemos a su disposición información de interés que le ayudará a saber más acerca de enfermedades y acciones relacionadas a cuidar su salud y la de su familia.

Todos hemos sufrido pérdidas, pero ¿qué es el duelo y cómo afrontarlo?

Todos hemos sufrido pérdidas, pero ¿qué es el duelo y cómo afrontarlo?

A lo largo de la vida, se presentan diversas situaciones, como el cambio de escuela, trabajo o residencia, amigos que se dejan en el camino, problemas de salud, la transición de una etapa a otra, la muerte de un ser querido o una mascota. Si bien, algunas pueden resultar más significativas que otras, de cada una de estas pérdidas surge algo que conocemos como duelo.

Pero ¿qué es el duelo? Nos referimos a la experiencia física, psicológica, emocional, conductual y espiritual que se manifiesta al perder aquello que es valioso.

Etapas del duelo:

  • Negación: sucede de manera inmediata, la frase que la resume en esencia es: “No puedo creer lo que está pasando…”; el estado de conmoción no permite tener claridad de la situación
  • Ira: después de negarlas, viene el primer contacto con las emociones y, en ocasiones, pueden percibirse sentimientos de frustración e impotencia con respecto a la propia capacidad de modificar las consecuencias de la pérdida
  • Negociación: en esta fase la persona guarda la esperanza de que todo continúe igual, la frase que la resume es: “¿Qué hubiera sucedido si…?”. Y, así, pensar en el pasado para intentar negociar una salida, mientras se piensa en lo diferente o maravilloso que sería todo si la pérdida no hubiera sucedido
  • Depresión: la persona empieza a asumir de forma definitiva la realidad, la atención se vuelve al presente; surgen sentimientos de vacío y profundo dolor
  • Aceptación: última etapa donde comienza el estado de calma, asociado a la comprensión de la pérdida como parte natural de la vida, y la frase que podría resumirla en esencia es: “Todo va a estar bien…”.
Terapia para el duelo

En cada una de las etapas del duelo, las respuestas físicas, emocionales y conductuales cambian y serán distintas, según las características de personalidad, redes de apoyo y factores económicos. Por ello, es importante señalar que la manifestación del duelo es incomparable en cada persona, pues cada uno tiene una historia de vida y sistema de creencias diferente.

A continuación, algunos cambios que surgen durante este periodo:

  • Físicos: pérdida de apetito, fatiga, alteraciones del sueño, opresión en el pecho, etcétera
  • Emocionales: sensaciones relacionadas con la tristeza, enojo, culpa, ansiedad, miedo y vacío
  • Mentales: dificultad para concentrarse, confusión, falta de interés, estar distraído, incluso puede comprometer la seguridad, ya que se olvidan mecanismos de autocuidado básico, como poner atención al cruzar una calle
  • Conductuales: representan los cambios a los hábitos o actividades que se tenían antes de la pérdida, retraimiento, pocas ganas de ir al trabajo, escuela, en los hábitos de higiene; una apatía que raya en abandono físico, y termina por generar una autoimagen de menosprecio
  • Sociales: aislamiento o rechazo al entorno, se evita a toda costa socializar, en parte para evitar oír condolencias o comentarios sin sentido, como: “Échale ganas”, “Dios sabe por qué hace las cosas”, “Tienes que seguir para los demás”; aunque son bien intencionados, solo generan enojo
  • Espirituales: se replantean las propias creencias; el dolor lleva a pelearse con la fe que se tenía, se viven las pérdidas como una injusticia y se hacen preguntas tales como: “¿Por qué si hay tanta gente mala, le pasa esto a los buenos?”.

¿Cómo superar el duelo?

El duelo no es una enfermedad y hablar del tiempo que debe durar es un error; no hay un plazo establecido para resolverlo o aminorar los síntomas, esto dependerá de múltiples factores e irá en función del lapso que cada persona necesite.

Algunas recomendaciones:

Tipos de duelo
  • Buscar espacios para expresar el dolor junto con todas las emociones que conlleva la pérdida; esto puede realizarse de manera solitaria, o bien, buscar compartir con alguien emociones y pensamientos
  • No exigirse demasiado
  • Alimentarse de manera adecuada y mantenerse hidratado
  • Realizar ejercicio
  • Tratar de dormir bien
  • Crear un espacio especial destinado a simbolizar la relación que se tenía con aquello que se perdió
  • Escribir cartas
  • Buscar redes de apoyo emocional por parte de personas que se consideren importantes y someterse a una terapia

Si surgen más dudas acerca de ¿qué es el duelo?, recuerda que en el Centro SIMI de Salud Emocional (SIMISAE) ofrecemos asesoría y orientación psicológica de manera gratuita las 24 horas; llama al 800 911 3232, o bien, visita nuestra página: SIMISAE

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