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Ponemos a su disposición información de interés que le ayudará a saber más acerca de enfermedades y acciones relacionadas a cuidar su salud y la de su familia.

Ejercicio físico, parte clave de una vida saludable

Ejercicio físico, parte clave de una vida saludable

Varios problemas de salud afectan a nuestra sociedad, como el sobrepeso y la obesidad, factores de riesgo para el desarrollo de otras enfermedades crónicas: diabetes o hipertensión arterial e infartos al corazón, entre otras. El común denominador de éstas son los malos hábitos alimenticios y la falta de ejercicio físico.

Esta inactividad se ha hecho más frecuente por las nuevas tecnologías, debido a que cada vez es más común que, desde la infancia, los niños pasen mucho tiempo frente a pantallas. Esto no favorecen la activación física y, con el tiempo, esos aparatos se hacen parte no solo del entretenimiento, sino incluso del campo laboral, que fomenta su uso.

Por ello, cobra relevancia buscar moverse de manera constante, pero antes expliquemos la diferencia entre actividad y ejercicio físicos. La primera se refiere a todo movimiento corporal, con el objetivo de cubrir alguna necesidad o hacer las tareas de la vida diaria: caminar, usar la bicicleta, o los quehaceres del hogar. El segundo es un tipo específico de actividad física, hecha de forma planeada, organizada, repetitiva, que tiene como propósito mejorar la condición física. O bien el deporte, que es un tipo de ejercicio físico con reglas preestablecidas y un trasfondo competitivo, por ejemplo, el futbol o basquetbol.

A continuación, mencionamos los diferentes tipos de ejercicio físico para identificar el más adaptado a las necesidades de cada uno y se pueda elegir el que más agrade, con el fin de lograr una mejor adherencia a él y establecer buenos hábitos:

Beneficios del ejercicio físico
  • Ejercicio físico aeróbico, también conocido como “cardio”: en él utilizamos más cantidad de oxígeno, activamos corazón y pulmones; se mueven la mayoría de los músculos por largos periodos, por ejemplo: caminata, andar en bicicleta, bailar, correr o nadar
  • Ejercicio físico de fuerza y resistencia muscular: es aquel que desarrolla y fortalece músculos y huesos, se puede efectuar con propio peso, o con pesas y máquinas en un gimnasio. Aquí intervienen la intensidad, frecuencia y repeticiones realizadas.
  • Ejercicio físico de flexibilidad: implica ampliar el rango de movimiento de las articulaciones y aumentar la elasticidad de los músculos, tendones y ligamentos, como ocurre en la gimnasia, yoga o pilates
  • Ejercicio físico de coordinación: aquí trabajarán en conjunto el cerebro, los músculos y los huesos, para producir movimientos suaves y precisos. Incluye el baile, barras de equilibrio o el tenis.

Algunos de los beneficios del ejercicio físico

  • Disminuye el riesgo de padecer hipertensión arterial
  • Ayuda a evitar el aumento en niveles de colesterol y triglicéridos
  • Previene sobrepeso y obesidad
  • Reduce el riesgo de padecer diabetes y sus correspondientes complicaciones por un descontrol en los niveles de glucosa
  • Se evitan problemas con huesos
  • Baja el riesgo de padecer infartos y otras enfermedades del corazón
  • Limita la presencia de enfermedades respiratorias y brinda mejoría cuando es parte del tratamiento
  • Provee una sensación de bienestar, que ayuda a la salud mental
  • Favorece a la memoria y el aprendizaje
  • Disminuye niveles de estrés; optimiza el descanso y calidad de sueño
  • Colabora en tener un adecuado tránsito intestinal y se reduce el estreñimiento

Ya que conocemos los diversos ejercicios físicos y todo lo que contribuyen a la salud física y mental, toma en cuenta lo siguiente antes de comenzar:

  • Asesorarse siempre de un entrenador físico o experto en la materia
  • Elegir un ejercicio que nos guste para lograr una mejor adherencia
  • Invitar a una o varias personas del círculo social cercano, padres, hijos, hermanos o amigos, además de ayudarles también a ejercitarse, ayuda a crear mayor compromiso para realizarlo
  • Si es posible, establecer un horario, aunque lo más importante será la constancia
  • Comenzar poco a poco, cuerpo y mente se deben adaptar, sin embargo, también tiene que ser progresivo
  • Buscar, en la medida de lo posible, llegar a una intensidad de media a alta
  • Lo ideal es realizar de 30 a 60 minutos al día, 5 veces por semana
  • Adaptar la alimentación para que se evite sentir cansancio o fatiga frecuente
  • El descanso es clave en el rendimiento y progreso, por eso hay que procurar tenerlo un día a la semana. Se recomienda dormir de 7 a 9 horas diarias.
Tipo de ejercicio

Si quieres conocer más sobre ejercicio físico y cómo combinarlo con una correcta alimentación, contacta a nuestras nutriólogas en Simitel: 800 911 66 66, opción 4.

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